24 mar. 2010

DIÁLOGOS KW (1): CRECIMIENTO HORIZONTAL Y VERTICAL, CONCIENCIA Y COSMOVISION

En esta parte de la entrevista Ken Wilber habla de las dos dimensiones del desarrollo humano y la necesidad de que crezcan en conjunto; los peligros cuando no lo hacen; el Zen en guerra y una compasión que no logra escapar de lo ilusorio.

¿Cómo explicaría la diferencia entre el crecimiento horizontal (estados) y el vertical (estadios)?
El desarrollo vertical, la compasión, está conectado con la educación. Es la capacidad de tocar, es el desarrollo de la manifestación, del Samsara, aunque, si no viene acompañado de otras cosas es ilusorio. El desarrollo frontal, vertical, es el de la compasión. El desarrollo de los estados es el del vacío: poder despojarse de los objetos, groseros, sutiles... Entender que uno no es aquello. Ser libre de todo lo que surja. Testimonio puro. El desarrollo de los estados es el de la libertad; el desarrollo de las construcciones, el de la plenitud. Hegel señaló un estadio de libertad absoluta, pero en realidad creo que eso no acontece, porque es una experiencia que se logra con el desarrollo de los estados de la conciencia, y recientemente hemos comprendido que puede acontecer en cualquiera de los estadios verticales (con sus respectivas cosmovisiones).

Entonces, aunque la experiencia surja de un desarrollo elevado de la conciencia, será interpretada a través de la cosmovisión del estadio en el que se encuentra la persona.
Exactamente. Puedes estar en un estadio ámbar y atravesar completamente los estados grueso, sutil y causal, como en el caso de un maestro Zen en niveles etnocéntricos.

¿Qué piensa del budismo tibetano y del Dalai Lama? ¿Definiría su centro de gravedad en el estadio mítico o no?
Creo que un buen número de maestros orientales vienen de culturas claramente míticas, en cuanto a su estructura de valores, aunque la dimensión cognitiva pueda estar en estadios pluralistas o integrales. De todos modos, su desarrollo y sus logros en cuanto a los estados de la conciencia son extraordinarios. Tienen un gran control de los estados: grosero, sutil, causal y no dual.

¿Cree que alguna de estas dimensiones del desarrollo sea más importante que la otra?
No. Sin embargo, si estuviera forzado a elegir, el hecho de que el 70% de la población mundial esté aun en estadios etnocéntricos indica que probablemente lo más importante sea llevar a la población mundial al menos hasta un nivel mundicéntrico. Porque aunque llegues a ser un maestro Zen en ámbar, seguirás practicándolo desde perspectivas etnocéntricas. Lo cual implica volverse un verdadero guerrero Zen, que se traduce en “mi camino contra el de la gente que no está en él”. Hay un libro muy chocante al respecto: Zen at war... Documenta todo eso, y chocó mucho a los budistas estadounidenses, porque creían que una vez que uno llega a la iluminación todo el resto viene solo. Y las estructuras deben ser observadas en perspectiva. Puedes sentarte a meditar por veinte años sin lograr observar tu propia estructura, sea naranja (racional, moderna), verde (posmoderna, pluralista), o cualquier otra. Es muy importante lograr ver ambas dimensiones del desarrollo, y para eso debemos ser conscientes de ellas. Luego, podremos decidir cuáles desarrollar. Nuestra capacidad de crecer o no a través de esos procesos gobernará ampliamente nuestro futuro.

Cuando sostiene que el estadio integral comprende la importancia de la existencia de los distintos estadios, ¿esto implica que es bueno que una sociedad tenga individuos en distintos niveles, o es sólo positivo el hecho de entender los diferentes estadios y poder manifestarlos aunque con la idea de que lo mejor será que todos lleguen al nivel integral?
Es mejor tener gente en todos los niveles, por el tipo de trabajo que debe hacerse. Trabajar en una cadena de producción, por ejemplo, es algo que ámbar puede hacer muy bien, pero que enloquecería a un verde. El rojo hace muy buenos bomberos y pilotos de prueba, que se enfrentan a situaciones que asustarían a muchas personas integrales. Por tanto existen varios caminos que pueden tomarse desde los distintos niveles.

Sería algo así como en “El Señor de los Anillos”, donde cada criatura particular tiene un sentido, y algo que cumplir…
Básicamente... Las culturas necesitan esa clase de equipos.

Sin embargo, muchas veces dijo que aún debemos desarrollarnos mucho, ¿o estamos bien así?
Todavía debemos desarrollarnos mucho, porque el centro de gravedad debería ser más alto.

¿Pero cree que siempre habrá gente en estadios egocéntricos, y en cada estadio?
Probablemente. A menos que la tecnología cambie las cosas. Los logros de la tecnología son extraordinarios. Llegaremos a ser una sociedad luminosa holográfica, y quizá todos nazcan en el segundo grado (integral) y nos desarrollaremos y educaremos en estadios de tercer grado.

¿En qué nivel del modelo integral considera estar?
Cognitivamente en el “tercer grado”; llego al nivel supramente y creo que también super mente (luego del estadio hoy denominado integral, de segundo grado, vendría el de la mente iluminada, mente intuitiva, supramente, super mente, y más aun). En cuanto a la sombra, todavía me quedan unos cuantos elementos, aunque no tantos como en el pasado. Trabajé mucho con la sombra. Respecto de los estados de conciencia, diría que llego a estar entre casual y no dual.

¿Luego de cuántos años de práctica y con qué tipo de técnicas llegó a esos estados de conciencia?
Mi primer despertar fue con Katagiri Roshi, con el Zen, probablemente luego de cinco años. Después uno va profundizando cada vez más. Mis dos mayores prácticas han sido el Zen y el Dzogchen, Maha-ati. En realidad practiqué tantas cosas que resulta difícil recordarlas todas.

¿Cree que las prácticas Zen están adelantadas respecto a otras?
Pienso que con la globalización está naciendo un nuevo tipo de conciencia. Es una trascendencia sin tradición local alguna. Cada vez más personas llegan a esto con un backgroud global. Esto da ventajas a esas personas, inclusive respecto de gente profundamente realizada en alguna tradición particular.

En uno de sus libros explicó que habría que desarrollar los distintos aspectos de uno, el cuerpo, la mente y el espíritu, con diferentes maestros. Por tanto, contrariamente a lo que solemos esperar, ¿uno tendría que buscarse un maestro para el cuerpo, otro para las emociones, la mente, el espíritu y etcétera?
Es un buen punto. Uno tendría que buscar maestros espirituales que puedan ayudarlo a abrir el ojo espiritual, sin tener expectativas de que puedan resolver cuestiones corporales o mentales, porque eso resulta ridículo y las consecuencia serían la desilusión y el descontento.... Para cada dimensión hay que hallar la actividad y el maestro que resuenan con cada uno.

Entrevista: Gaspar Segafredo y Dorina Vidoni
Traducción: Gaspar Segafredo

1 comentario:

  1. COMO DESARROLLAR INTELIGENCIA ESPIRITUAL
    EN LA CONDUCCION DIARIA

    Cada señalización luminosa es un acto de conciencia

    Ejemplo:

    Ceder el paso a un peatón.

    Ceder el paso a un vehículo en su incorporación.

    Poner un intermitente

    Cada vez que cedes el paso a un peatón

    o persona en la conducción estas haciendo un acto de conciencia.


    Imagina los que te pierdes en cada trayecto del día.


    Trabaja tu inteligencia para desarrollar conciencia.


    Atentamente:
    Joaquin Gorreta 55 años

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