25 mar. 2010

DIÁLOGOS KW (3): ESTADOS UNIDOS, DOS NACIONES

En esta parte de la entrevista Ken Wilber analiza el histórico enfrentamiento estadounidense: tradicionalismo versus modernismo y pluralismo. Las nuevas esperanzas y la necesidad de que los demócratas tomen el liderazgo (entrevista realizada a principios de 2008, durante el final del mandato de George W. Bush).

¿Por qué piensa que un país como EEUU, que logró tanto en lo que respecta a la libertad, se ha dirigido hacia una posición hobbesiana, suprimiendo libertades a cambio de seguridad?
Creo que esto tiene que ver con los hábitos mentales de fondo de los EEUU. Cada país tiene una metáfora dominante acerca de cómo es el “buen ciudadano”, su héroe, aquello a lo que la gente apunta, el ideal. EEUU tiene a dos de ellos. Uno es el puritano, que representa una “ética laboral” muy fuerte, y es uno de los motivos por los que EEUU ha producido tanto. Cuando hay algo que no anda bien la solución es regresar al trabajo, suponiendo que eso arreglará las cosas; a expensas de todo lo demás: el amor, el cuidado y la conciencia. El otro es el cowboy. Es pragmático: algo es cierto en la medida en que funciona, y el pragmatismo se vuelve teoría filosófica. Se tiende a excluir muchos valores buenos a los que uno realmente debiera atender. Por otra parte, me sorprende mucho la gran cantidad de problemas con el sexo que tiene la ética puritana; es muy extraño porque EEUU está obsesionado con el sexo pero no logra tenerlo; estamos siempre muy insatisfechos.
Es muy extraño porque por un lado está la imagen muy libertaria de EEUU y por el otro, esta moral puritana rígida...
Y es la puritana la que está realmente arraigada, y la que termina dominando. Se manifiesta de distintas formas. El modo instrumental de conocer, por ejemplo, que supone que “la tecnología arreglará todo”. EEUU está obsesionada con la tecnología, y pensamos que eso nos salvará de un modo u otro. Y por su lado, el cowboy es una figura solitaria. Es sólo él y el caballo. No es él y su esposa y su familia; es sólo él. Y cabalga hacia el atardecer sólo. Estas metáforas profundas alejan buenos aspectos del comunitarismo y las conexiones. También hay cosas positivas en aquellos personajes, pero el problema es lo que alejan.

¿Está relacionado con el estar solamente preocupado por mantener la seguridad de la rutina, en lugar de preocuparse por las cosas que se dejan atrás?
Sí, y lo mismo ocurre con la mirada hacia el medio ambiente. Sólo se piensa en que nuestro trabajo es lo único que realmente cuenta, y que de algún modo el mercado arreglará todo. Por lo tanto, a un 50 por ciento de EEUU no le interesa los factores ecológicos, a pesar de que el calentamiento global esté o no ocurriendo. Esa es la clásica postura que toma la visión obsesionada por lo tecnológico.

Con estas posturas unilaterales es difícil imaginar un diálogo con otras sociedades. Por un lado puede decirse que EEUU sería el país más avanzado en lo que concierne a la democracia y la libertad. Sin embargo, por otro lado, desde el momento en que contradice esos valores, como cuando hace lo que quiere sin consultar a la ONU, una estructura que EEUU idealmente querría respetar, pierde la credibilidad y debilita su liderazgo...
Es uno de los principales problemas, porque EEUU ha roto su estructura comunicativa internacional y su credibilidad. No recuerdo la última vez que ocurrió. Hasta George Bush padre se puso de acuerdo con varios países antes de atacar en la Guerra del Golfo, haciéndolo que cierta legitimidad. En el análisis sociológico y político es importante tener la capacidad de observar la profundidad, para poder comprender desde qué altitud actúan las personas, en cuanto a qué perspectivas están adoptando y qué nivel de desarrollo tienen. Bill Clinton y Tony Blair vendrían del estadío naranja-verde, con una estructura entre moderna y posmoderna, y eso es importante porque lo deseable es como mínimo naranja. Porque ese nivel es mundicéntrico. Dialoga con todos y tiene una capacidad de considerar múltiples perspectivas. Los republicanos tienden a representar valores tradicionales, del estadio ámbar, que es etnocéntrico porque proyecta el enfrentamiento entre la propia estructura de creencias contra la de los otros. Implica la afirmación de que uno tiene “la verdad”. Dirían algo así como “te amo, pero si no sigues ‘la verdad’ arderás para siempre en el infierno” (ríe). Sin embargo, Bush padre mantuvo sus decisiones políticas entre el ámbar y el naranja. Y el republicano naranja es lo que llamaríamos republicano Wall Street: son tradicionalistas pero tienen valores modernos. Por lo tanto, la mayoría de los republicanos se mantienen conectados con esa parte. Por lo que en general tenemos un líder nacional con un centro de gravedad mundicéntrico. Sin embargo, George W. Bush llevó el centro de gravedad hacia atrás, hacia el nivel ámbar, con una identidad mítica y la defensa de valores tradicionales. Eso rompió la unidad internacional. Fue algo que disgustó mucho a nuestros aliados europeos. Y a Bush no le importó. Esa actitud ha sido horrible y en cierto sentido representó exactamente la estructura tradicional puritana. El cowboy mismo no ayudó, porque representa al individuo que lo hace todo sólo, y entra en escena para salvar el día. Por otra parte, también está el hecho de que desde la guerra civil EEUU ha sido dos naciones diferentes.

¿Puede explicarlo?
La guerra civil se basó en los valores de estas dos naciones. Desde entonces hay un enfrentamiento entre la visión tradicionalista del mundo contra la moderna, la perspectiva agraria contra la industrial e informacional. Hay muchos estados agrarios en EEUU, y en general lo agrario está relacionado con la visión mítica del mundo. Más o menos la mitad de la población está de ese lado y la otra mitad está relacionada con una visión naranja-verde. Es realmente una cuestión esencial. Los estados tradicionalistas no son muy distintos de algunos países del tercer mundo que están afirmando ese tipo de estructuras fundamentalistas.

¿Qué piensa acerca del hecho de que puedan llegar a la presidencia Hillary y Obama, dos representantes simbólicos de fuerzas marginales, lo femenino y lo afroamericano?
Es positivo porque dos grupos antes marginales están siendo representados, pero está por verse cuánto puede cambiar la estructura de EEUU para acomodarse a algo así. Soy bastante optimista, pero George W. Bush dejó una gran cantidad de daño a escala internacional, y repararlo deberá ser prioridad. Tenemos muchas cosas por hacer pero creo que esa es la más importante. Nos estamos moviendo hacia un mundo multinacional, hacia una forma mundial que por definición deberá ser integral. EEUU deberá sacrificar gran cantidad de su poder para que se constituya una Federación Mundial, por lo que será una cuestión muy delicada. Mientras tanto observamos cómo nuestros partidos políticos van desplegándose, y desde la perspectiva del desarrollo es realmente el caso de que los demócratas tomen la posta, porque están representando el nivel verde, que es lo más cercano al integral, y significa que tendrán a mayor cantidad de gente en el estadío integral. Un buen número de demócratas, presidentes y vicepresidentes han leído mis libros, y los han comentado públicamente. Bill Clinton lo hizo en el Foro Economico Mundial, mencionando que el tipo de conciencia que necesitamos es la que señala Ken Wilber en su libro Una teoría de todo. Luego Al Gore dijo que su libro favorito es Ciencia y religión. También Tony Blair los ha leído. Por su lado, Hillary Clinton fue interrogada públicamente acerca del modelo integral: mientras hablaba acerca de tener una visión integral, un periodista comentó que remitía a Ken Wilber, y ella asintió. Entonces, uno espera que surjan perspectivas integrales de los demócratas. Sin embargo, lo que sucederá después no es predecible.

Entrevista y traducción: Gaspar Segafredo

No hay comentarios:

Publicar un comentario