24 mar. 2010

DIÁLOGOS KW (2): ¿EVOLUCIÓN SOCIAL?

En esta parte de la entrevista Ken Wilber habla acerca de la diferencia entre el planteo integral de desarrollo y el darwinismo social. ¿La evolución puede ser inclusiva?

¿Cómo explica el delicado asunto de la evolución social, que puede relacionarse con la experiencia negativa del darwinismo social?
Para empezar, aún haciendo una observación simple es evidente que la evolución parece existir y que afecta todo. Por miles de años lo seres humanos han evolucionando en numerosas dimensiones. Y la ciencia nos da la mejor narración acerca de este proceso. Nos guste o no, la evolución social puede ser algo que está aconteciendo y por tanto, algo de lo que debemos ser conscientes y que debemos entender. De lo contrario opera inconscientemente sobre nosotros y eso implica pérdida de libertad, infelicidad y sufrimiento. Impulsar una toma de conciencia al respecto es una prioridad para un individuo humanista. El opositor común sostiene que la ciencia es un paradigma irreal, desarrollado por individuos autoritarios que propugnan la jerarquía; una construcción social. El problema con esta perspectiva es que elige cuándo la ciencia es válida y cuándo no, ya que al mismo tiempo que la niega podrá argumentar que el cambio climático está ocurriendo porque así lo demuestran los datos científicos. Volviendo al interrogante sobre la diferencia entre el desarrollo social y las teorías del pasado, la pregunta es: ¿qué está incrementando la evolución? Los darwinistas sociales se equivocaron al concentrarse en la supervivencia del más fuerte.
La evolución tiene una serie de elementos que afecta, y la selección del más apto es sólo uno de ellos; otra es que la evolución selecciona y lleva adelante el mayor número de perspectivas y las más amplias. Por lo tanto, una de las maneras que tiene la psicología evolutiva de medir los estadios de desarrollo del ser humano es el número de perspectivas que contiene un estadio. El estadio rojo, egocéntrico, no toma perspectivas de segunda persona; el ámbar (o azul según la teoría original de Spiral Dynamics) que es tradicionalista y etnocéntrico percibe la segunda persona; el naranja, que es racionalista y modernista, la tercera; el verde, pluralista e igualitarista, logra tomar la perspectiva de la cuarta persona, por lo tanto observa el sistema de la ciencia y logra una visión meta-sistémica al ver que el mundo es una serie de sistemas multiculturales. Luego en el estadio integral se logra una perspectiva de quinta persona, y más aun desde allí en adelante. Cada una de estas perspectivas incrementa el ámbito de la identificación en la inclusión. Estas son jerarquías de desarrollo que incrementan el número de individuos con los que uno puede identificarse. Por eso se pasa del estadio egocéntrico a etnocéntrico, luego mundicéntrico y kosmocéntrico. Este es uno de los principales impulsos de la evolución, gracias al cual podemos medir profundidad; señalando así cuan amplia es la identidad de una persona, cuántas perspectivas puede comprender. Éste es uno de los principales elementos que selecciona el proceso de desarrollo social.

¿Habla de una evolución inclusiva entonces?
Sí. Se busca un mejoramiento sobre la base de los mismos valores que los pluralistas desean: que no haya ninguna persona excluida ni marginal, que haya igualitarismo. Todo esto ocurre con el desarrollo social. Este despliegue evolutivo implica un incremento de la conciencia, el cuidado, el amor y la compasión. Muy distinto del panorama que proyectaban los darwinistas, donde ocurría un proceso de todos contra todos y que suponía el éxito de una estructura de poder nietzscheana. No es lo que demuestra la historia. Lo que demuestra es un incremento de las perspectivas que pueden ser tomadas por quienes se encuentran en la vanguardia, y caos en estadios más bajos, con gente que no se desarrolla a niveles más avanzados quedando atrapados en perspectivas menores y jerarquías de dominio (autoritarias y de opresión), cuya única cura son las jerarquías de crecimiento (inclusivas). Los individuos que utilizan jerarquías de dominio están en el estadio rojo (egocéntrico) o ámbar (etnocéntrico). Una vez que se llega al naranja (mundicéntrico, individualista) y luego al verde (mundicéntrico, comunitario), aquellas jerarquías de dominio son detenidas, gracias a la visión mundicéntrica, que detiene la marginalización. Cuando en la historia se llegó al estadio naranja (con la modernidad) por primera vez se empezó a hablar de juzgar a todas las personas por igual, sin importar raza, color, sexo o credo. Por lo tanto hay un incremento de conciencia, cuidado y amor. Luego también existió Auschwitz, creado por personas en estadios rojos y ámbar que utilizaron tecnología naranja (moderna). Pero el problema no se soluciona achatando todas las distinciones, como lo hacen los pluralistas, diciendo que somos todos iguales y que, o los demás tienen mis valores o tienen los valores equivocados; es decir, o tienen valores multiculturales o son fascistas. Y que basta con tomar a los fascistas y reeducarlos, convertirlos en multiculturalistas y pluralistas, creyentes de “la nueva física” y “el nuevo paradigma”. Esta visión achata cualquier tipo de tridimensionalidad y está llena de contradicciones performativas.

¿Puede explicar las “contradicciones preformativas”?
Aunque no lo admitan, los pluralistas tienen su propia jerarquía: si eres como ellos, con valores multiculturalistas es mejor que si eres etnocéntrico. Por lo tanto, cuando uno habla con gente que está en el nivel verde debe explicar lo que hace la evolución y cómo incrementa perspectivas. De hecho, el estadio verde es el primero que da importancia al pluralismo. Es irónico porque ese nivel, que niega el desarrollo jerárquico, es producto de seis estadios del proceso de desarrollo jerárquico.

¿Qué estrategias usa cuando comunica esta perspectiva del desarrollo social para que no haya confusiones?
Intentamos tener cuidado con el lenguaje. Cuando explicamos el proceso, en lugar de hablar de jerarquías utilizamos el término holoarquía, que es mucho más correcto. La mayoría de las jerarquías son jerarquías anidadas: como la que contiene a átomos, moléculas, células, organismos... Cada nivel es más inclusivo y las células no intentan oprimir las moléculas. Hay muy pocas jerarquías de dominio, y en general surgen entre los seres humanos en situaciones sociales donde el liderazgo es rojo. Asimismo, en lugar de mencionar niveles utilizamos el término corrientes. Sin embargo, siguen habiendo cuestiones fundamentales que no les gustarán a los pluralistas.

La diferencia entre holoarquías donde están incluidos los seres humanos y holoarquías inferiores pareciera estar relacionada con la libertad; cada elemento tiene roles que no puede elegir mientras que el ser humano tiene un margen de elección.
Estoy de acuerdo y pienso que el incremento del número de perspectivas es un incremento de grados de libertad. Es un factor muy importante particularmente inherente a los estadios del desarrollo humano, pero también en la evolución misma. La noción de Whitehead para esto sostiene que cada experiencia surge gracias a la previa, al mismo tiempo que la incluye. Habla de un sujeto que siente el momento anterior. Es un sujeto que convierte al anterior sujeto en objeto para transformarse en un nuevo sujeto. Hereda el pasado -aquí está el elemento causal- y luego agrega novedad y creatividad. El grado de novedad y creatividad aumenta a medida que sube la escala evolutiva. Abajo, en los protones y los átomos hay muy poca novedad agregada. Lo que gobierna esos holones es principalmente la causalidad. Un físico puede asegurarte dónde estará un planeta en diez mil años. Sin embargo, cuando la evolución llega a un perro, no hay biólogo alguno que pueda decirte dónde estará el perro en dos minutos. Está relacionado con la novedad y la creatividad agregadas. Esto se manifiesta claramente en la evolución humana. Y forma parte de la difícil situación humana, porque la libertad acarrea también responsabilidad.

Entrevista y traducción: Gaspar Segafredo

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